Aceitunas Fragata Morón se va para Madrid (y sin remordimiento)

Semana extraña la vivida en el Alameda. Tras ganar de forma brillante al líder de la competición, Arcos Albacete (hoy co-líder en esa extraña amalgama de equipos empatados en lo más alto de la clasificación) y en plena preparación para el partido de mañana, Waly Niang deja la disciplina del club y parte a Suecia. El equipo pierde así a un pívot para una jornada en la que toca viaje fuera de casa, el talón de Aquiles del Fragata en esta temporada. Como decimos, se visita la cancha del Real Canoe, otro de los debutantes en la competición. Este partido se ha convertido en un punto importante de la temporada, no solo por la victoria y lo que supondría esta en la clasificación en esta jornada (luego analizamos esto), sino por darle a los jugadores un balón de oxígeno fuerte; la demostración de que el equipo brillante que arrasa en el Alameda puede hacer lo mismo a kilómetros de distancia.

Por supuesto, Real Canoe va a poner todo de su parte para aumentar la mala racha del equipo moronense a domicilio, porque ellos también necesitan dar un pequeño golpe. Debutantes en la competición, pero con un equipo muy bueno, con un gran potencial ofensivo (es de los más anotadores de la liga), se encuentran ahora mismo al borde de los puestos de descenso, con 6 derrotas y cuatro victorias. Vienen de caer de forma contundente en el Palacio de los Deportes de Granada y, con su público, querrán resarcirse de esto. Para ello pueden encomendarse a grandes jugadores, como el base Dani de la Rúa, el joven canterano madridista que disputó el año pasado la final de la fase de ascenso a LEB Oro con el Zornotza. Un jugador con antecedentes a la hora de liarla a los jugadores del Aceitunas Fragata Morón, por lo que habrá que vigilarle seriamente. Igual que Óscar Herrero, el otro base, con experiencia en LEB Oro y un gran anotador desde el exterior. Un equipo de mucha calidad coronado por Ander Martínez y José Pérez Balbuena, sus mejores jugadores (11,5 y 15,7 puntos por partido, respectivamente), que pueden hacer mucho daño si no hay intensidad.

Porque todo se reduce a eso: concentración, implicación e intensidad. Así ha estado trabajando el equipo toda la semana, mentalizados de la importancia de este choque para el que las aspiraciones ligueras quedan a un plano secundario. Este es un partido en el que los jugadores tienen que demostrarse y demostrar que fuera de casa pueden ser lo que son: un equipazo. Hecho esto, también se podrá mirar la clasificación, que puede dar un vuelco interesante esta jornada. Hay varios enfrentamientos directos entre el grupo de líderes, por lo que se puede dar la paradoja de que el equipo, al que algunos daban por «pinchado» hace 2 semanas, empate con equipos del pelotón de cabeza. Las cosas que tiene esta liga tan igualada. Pero, para eso, insistimos, hay que ganar el partido que se disputará el sábado, a las 19:30 horas, en el Pabellón del Pez Volador de Madrid.

Juan Luis Mármol.