Marco y Corrales fueron la luz en las tinieblas de Gijón

Anunciaban en redes los compañeros del Círculo Gijón Baloncesto un partido de Halloween y tenían toda la razón. Dantesco el encuentro de la séptima jornada de la LEB Plata entre los asturianos y el Club Baloncesto Morón. Numerosas pérdidas, fallos a la hora de anotar, caos en las dos canastas… Afortunadamente para nuestros intereses, el Club Baloncesto Morón pudo asegurar la victoria en un final de infarto, que se complicó cuando el triunfo parecía asegurado. En medio de las tinieblas, José Antonio Marco y Guille Corrales fueron el foco de luz del equipo, que suma su segunda victoria fuera de casa.

Buen inicio del Club Baloncesto Morón, con José Antonio Marco y Adam Dieball liderando. Importantes minutos del jugador norteamericano, que se atrevió a postear y dar un paso adelante necesario, especialmente por las dos faltas de Alejandro Rodríguez. Además, no estaba encontrando sus mejores sensaciones Shota Gelazonia, al que se le escapaban tiritos de los suyos (quizá la estopa que estaba recibiendo no ayudaba a mejorar su producción). Los dos equipos dejaban atrás el tanteo inicial y el Club Baloncesto Morón tomaba mayor peso en el encuentro, sobre todo con los dos jugadores arriba mencionados enchufados. 16-21.

En el segundo periodo, Círculo Gijón Baloncesto aumentaba el ritmo para no perder la cara a un partido que se estaba poniendo complicado con la buena irrupción de Juan Oliva y Sergio Cecilia. En varios minutos con poca precisión, Gijón ganó la batalla del rebote para recortar distancias. Pero las numerosas pérdidas, en parte por falta de lectura de juego y, en mayor medida, por la buena defensa del equipo naranja, impidieron la remontada. Y eso lo aprovechó Morón. Alejandro Rodríguez anotaba un 2+1 para culminar una jugada que bien podría ser el resumen de la primera parte, con muchas carambolas e imprecisiones. Pisaba el acelerador el equipo de Antonio López y lograba una cómoda ventaja para encarar la segunda parte, diez arriba. 27-37.

El tercer cuarto comenzó muy bien para los locales, que salieron con un 4-0 para empezar una pequeña remontada. José Antonio Marco la iba sofocando, pero los asturianos lograban comer la tostada cada vez más a un Club Baloncesto Morón que estaba echando en falta los puntos de sus principales anotadores. Por eso, Carlos Poyatos, Adón y Moro castigaron mucho al conjunto moronense, que vio cómo su ventaja desaparecía y remontaba el partido el equipo local. A falta de 3 minutos llegaba ese empate y la tónica del partido estaría en esos guarismos, con pocas ventajas. Aun así, Juan Oliva (muy buen partido del murciano, con 10 puntos muy importantes) y Dieball daban cierto aire al conjunto. Hasta que Adón, desaparecido en la primera mitad, salía al rescate de su equipo y dejaba el marcador en un 52-53, que Guille Corrales aumentó hasta el 55 gracias a dos tiros lbres.

Partido apretado, por tanto, para los últimos diez minutos, que fueron un intercambio de golpes, pero con ideas mal ejecutadas para los dos equipos. Los dos entrenadores no acabarían contentos, sin duda, aunque nuestro Antonio López se llevase la victoria. Marco y Guille acudían al rescate una vez más, con su soberbio partido (Marco hizo 13 puntos, 3 rebotes y 3 asistencias para 18 de valoración, mientras que Guille anotó 15, repartió 1 asistencia, capturó 2 rebotes y sumó 15 de valoración). También fue muy importante Ángel Vázquez, que anotó triples vitales para su equipo. A falta de 35 segundos, Morón parecía tener asegurada la victoria, pero un 2+1 de regalo, al que siguió otro 2+1 claro, con un triple posterior de Adón, propiciaban un final de pesadilla. Afortunadamente, el equipo supo luchar para mantener la calma y sellar una nueva victoria importantísima. 73-77.

Estadísticas del partido:

Resultados, clasificación y próxima jornada:

Fotos del partido (gracias a Lydia Palma y Gabriel Rodas):

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